Mi camino en la nutrición no empezó desde la teoría, sino desde una experiencia
personal que lo cambió todo.
Hace más de 20 años, mientras estudiaba biología sanitaria, mi madre enfermó. Fue en
ese momento cuando empecé a cuestionar muchas de las respuestas que estaba
recibiendo y a buscar más allá. A través de la alimentación y un enfoque diferente de la
salud, su recuperación marcó un antes y un después en mi forma de entender el cuerpo.
Ahí comenzó una búsqueda que no he dejado de recorrer.
Desde la base científica de la biología y la bioquímica, empecé a profundizar en la
dietoterapia, la medicina tradicional china y distintas disciplinas como la fitoterapia y la
naturopatía, con una pregunta constante:
¿Qué es realmente la salud, y cómo se expresa de forma distinta en cada persona?
Con el tiempo entendí que no basta con aplicar protocolos generales.
Cada cuerpo tiene su propia lógica, su propia forma de adaptarse, de enfermar y de
recuperar el equilibrio.
Mi trabajo nace de esa integración:
una mirada que une ciencia, terapias naturales y comprensión profunda de la
individualidad.
Durante estos años he participado en distintos proyectos relacionados con la cocina
saludable, siempre con la intención de acercar la alimentación a algo más consciente y
accesible.
Desde hace más de 10 años acompaño a personas a través de la consulta y la formación,
creando espacios donde aprender a interpretar el cuerpo, más allá de normas o
tendencias.
Sila Vegan es el resultado de todo ese recorrido:
un lugar donde la nutrición se entiende como una herramienta para reconectar con el
cuerpo desde la comprensión y no desde la imposición.